Recarga y despiece láser Synrad V30

En esta ocasión va a ser un despiece completo de un synrad V30.

Estamos viendo algunos modelos V30 y V40 que han sido muy castigados, que una vez hecha la recarga nunca dan la potencia original, o se comportan de manera inestable.

En estos casos se descarta la reparación ya que implica ciertos componentes internos que van sellados y no hay forma de acceder a ellos sin romper la cavidad.

En esta entrada, mostraré la investigación en fotos para descubrir qué componentes son los que provocan este mal funcionamiento.

El generador de RF para excitar el láser varía en función del año de fabricación, habiendo más de 4 variantes.
En todas las variantes de láser llevan las mismas conexiones y el cuerpo láser es idéntico, a excepción de pequeños detalles como tornillos laterales para mejorar el contacto con los disipadores de aluminio, y alguna otra pieza interna.
Detalle de la cavidad desmontada, con los disipadores de aluminio que en algunos casos llevan unas láminas de latón para mejorar el contacto y así disipar mejor el calor que se genera en el interior de la cavidad láser.
Detalle de los disipadores de aluminio refrigerados por aire forzado, y los espejos traseros a 45º.

En verano estos equipos sufren mucho del calor, por lo que Synrad recomienda poner 4 ventiladores (2 por lateral) de cierto caudal, nosotros aconsejamos que cada ventilador sea de más de 12W de potencia por ventilador, o trabajar con aire acondicionado por debajo de 25 grados.

En caso de no cumplir con la correcta refrigeración, se produce una pérdida de potencia si el equipo trabaja en ciclos continuos, y sobretodo en verano si la temperatura ambiente supera los 30 grados, en ciclos de más de 5 minutos a 100% de potencia, puede bajar la potencia hasta el mínimo garantizado que es de 30W. Si trabaja con la correcta refrigeración este modelo de 10.6um puede emitir hasta 41 o 42W en ciertos modelos según electrónica y estado del equipo (no en todos los casos, los equipos con menos prestaciones la potencia RMS está entorno a 36W).

Espejo trasero de 45º, falta otro por desmontar en la imagen.
Tomas de conexión de la RF con la cavidad láser.
Cavidad Synrad V30 lista para abrir.
La única forma posible, romper la soldadura con una radial o sierra.
Ya se puede ver el interior, la cerámica guia-ondas, bobinas, aisladores, etc…
Con mejor detalle, son dos guia-ondas de cerámica acopladas opticamente por sus espejos.
Detalle de unos cilindros de cerámica para sujetar el bloque y que esté aislado uno del otro. También se puede apreciar unos agujeros en el cilindro guia-ondas, previsiblemente para que el gas frío pueda entrar en el cilindro y salir expulsado por los extremos.
Tapa extremo espejos a 45 grados.
Otro extremo diseccionado.
En el interior, los bloques de aluminio están aislados con piezas de cerámica de la carcasa o masa.
Otra vista del interior con la guia-ondas en el centro de la imágen.
Desmontando la guia-ondas para liberar el bloque interior.

En esta foto, se puede apreciar que para liberar el bloque interno que va muy ajustado a la carcasa, hay que presionar ligeramente tanto con una prensa o con sargentos para así dejar espacio para poder quitar los aisladores y tener espacio para sacar los tubos de cerámica.

En la imagen se puede apreciar que los cilindros de cerámica o guia-ondas, no han salida enteros, todo e ir con mucho cuidado al sacarlos, había varias roturas internas.

Esto confirma un problema común en estos láser, donde los espejos internos de la cavidad acaban «picados» por objetos que salen disparados del interior de la guia-ondas, y terminan por estropear la calidad y potencia del haz láser.

Estas roturas también pueden provocar que parte del plasma no quede bien repartido por toda la superficie del cilindro guia-ondas y puede ser el motivo por el cual estas cavidades no sacan la potencia nominal y suelen estar por debajo del mínimo garantizado.

Detalle del espacio ya libre para poder quitar aisladores y sacar todo el conjunto interior.
Poco a poco, sacando el bloque.
Detalle de los aisladores que realizan dos funciones claras.
Primera: Refrigeración. Disiparán el calor generado en la guia-ondas y electrodos de aluminio, transfiriéndolo al cuerpo del láser que luego lleva pegado los disipadores de aluminio.
Segunda: Son condensadores a masa, realizan una función clave para el retorno de la energía RF que se emite por las tomas de conexión.
Detalle de las tomas de conexión a la RF, y separadas una de la otra.
Detalle de las bobinas.
Los dos bloques guia-ondas separados.
Otra vista de la guia-ondas.
Un detalle importante para la durabilidad de estos equipos, que otras marcas no hacen, pero Synrad tiene una calidad que muchos otros desearían.

Conclusiones:

No todos los equipos láser se pueden reparar, cualquier pieza interna rota hace inviable la reparación y no queda más remedio que realizar una substitución completa de la cavidad.

Se puede ver que internamente estos modelos con guia-ondas de cerámica son delicados a los golpes, esfuerzos y tensiones mecánicas que pueden hacer romper esa guia-ondas que da la calidad de haz característico de estos modelos.

Recomendamos para estos modelos, tratarlos como si fueran equipos de cristal, el empaquetado y transporte debe contener etiquetas de frágil, para así asegurar que el equipo averiado no sufra más averías que puedan llegar a ser irreparables.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.